viernes, 23 de mayo de 2014

Macarons de merengue francés

Bueno, bueno, dos entradas en una semana, no parezco yo, eh? ;D!

Pues os cuento el porqué. Hasta hoy prácticamente no he tenido ni medio minuto libre desde hace un mes. Empecé el curso de macarons y cada ratito que tenía horneaba... y cuando no horneaba, hacía rellenos... y cuando no, hacía fotos!! Ains, casi casi le he dedicado más tiempo a los macs que a la familia o a dormir!

Pero ya vuelvo, y quería contaros que los macarons molan mucho. No es una preparación fácil, ¿visteis Masterchef el día que los hicieron? Es más bien difícil, pero practicando TODO se consigue, así que, ¡manos a la masa!

Esta es mi portada de Facebook, ¿os suena?


Para empezar yo os recomiendo hacerlos de merengue francés, es el merengue de toda la vida, el de montar las claras y luego añadir el azúcar. La receta que yo uso con merengue francés es esta:

-90 gr de almendra picada
-20 gr de azúcar blanco
-una pizca de sal
-2 claras (yo usé huevos M)
-150 gr de azúcar glas
-colorante al gusto



Ya os la había puesto en el blog aquí, pero os la vuelvo a poner porque siguiendo los pasos es una preparación súper resultona. Con mis nuevos conocimientos de macarons, ahora pondría más cantidad de almendra y menos de azúcar glas, dejándolo así:

-120 gr de almendra picada
-20 gr de azúcar blanco
-una pizca de sal
-2 claras (yo usé huevos M)
-120 gr de azúcar glas
-colorante al gusto

La almendra la compro en Mercadona y la podéis triturar con el azúcar glas en Thermomix, robot de cocina o derivados, pero siempre juntitos, que sino la almendra suelta aceite y queda una pasta. Y si no tenéis robot, ¡a tamizar! Cuanto más tamizada, más lisitos os saldrán.

Una de las cosas que puede pasar es que salgan con puntita...
No pasa nada, están ricos igual :D


Se empiezan a batir las claras con el pellizquito de sal hasta que tenemos un merengue no demasiado firme, es decir , que si le diéramos la vuelta al bol se caería... no lo hagáis! :P!

Aquí añadimos el azúcar blanco y seguimos batiendo hasta tener un merengue duro y brillante que ya no se caería si diésemos la vuelta al bol. Lo podéis probar, si se cae es que teníais que haber batido más, jajaja...

Ahora podemos añadirlo en dos o tres veces sobre nuestra mezcla de almendra y azúcar glas y añadir una gotita o dos del colorante que más nos guste. Y mezclarlo con una espátula, no con la batidora como hice yo la primera vez, jeje... Tiene que quedar una mezcla no demasiado líquida, cómo un yogur griego casi.

Con una boquilla redonda de 1 cm más o menos hacemos redondeles de unos 3-3,5 cm de diámetro y los dejamos secar. Sabremos que están secos cuando al tocarlos no se peguen al dedo. Yo voy probando siempre sobre el mismo macaron y así al final sólo me queda uno chuchurrío, jeje...

Cuando ya estén secos, cosa que depende y mucho de dónde hagáis los macs, qué calor o frío haga, y si las estrellas están alineadas o no, precalentamos el horno a 140-150º. Cuando ya esté caliente, ¡para adentro!

Si habéis comido o visto macarons antes, sabréis que tienen una especie de base, como un piececito, y luego ya la concha. El que salga o no el piececito es la diferencia entre tener un macaron o una galleta de almendra, ¡jajaja! Ya os digo que a mí aún no me salen siempre bien, y mira que he hecho unos cuantos macs...

¿véis el piececito?

A los 4 o 5 minutos de hornear ya sabréis si sale o no vuestro piececito, ¡suerte!

Se hornean unos 12-13 minutos y sabréis cuando están listos intentando levantar uno del papel: si se despega bien, ¡ya están hechos! Si no se despega ni para atrás, dejadlos un minuto más y volved a hacer la prueba. No los horneéis más de 15-16 minutos porque os quedarán piedrecitas...

Una vez fuera del horno, dejadlos terminar de enfriar en la bandeja y se despegaran mejor.

Una vez fríos (o en pleno proceso de enfriamiento, mmmm...) comeos uno por eso del control de calidad, pero el resto ¡a un tupper y a la nevera! Ya veréis que al día siguiente están aún más ricos...

Los macarons tienen una característica que me encanta. Si te pasas un poco de horneado, con el reposo mejoran y se humedecen. Y si te quedas un poco corta, con el reposo mejoran y no tienen sabor a crudos. ¡Todo un detalle cuando estás empezando ya que siempre mejorarán!

Los rosas son macs (tienen pie) y los otros mac-galletas :D


Se pueden rellenar de cualquier cosa deliciosa, desde nocilla/nutella, mermelada, buttercream de lo que queráis, dulce de leche, chocolate y fruta... Las posibilidades son infinitas.

Si os animáis, ¡contádmelo!

Espero que os guste

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